Hoy anuncié que una persona fue confirmada en un alto cargo con la frase: "Ya tiene comisario el pueblo".
Hace 12 horas que sonrío celebrando mi sentido del humor y mi originalidad.
¡Pasen y vean cómo me divierto barato!
En una segunda lectura: ¿por qué carajo está en mi intertexto una comedia argentina de 1936/ una película de Enrique Carreras de 1967?
Antepenúltimo momento
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Isa
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4/22/2008
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Etiquetas: ¿A quién le importa?, Desvarío idiolectal
En el país de los ciegos, el tuerto es rey
Lejos de mí defender a Pergolini pero, ¿alguien realmente cree que Tinelli hace bailar al tipo ciego porque cree en la integración de las personas con capacidades diferentes? A ver si nos dejamos de joder un poco. Prefiero diezmilveces las hijoputeces pseudo rebeldes de Pergolini que la asquerosa cursilería de Tinelli. Y conste que Pergolini me parece un pelotudo reaccionario que hace 10 años que no me causa gracia.
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Isa
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4/17/2008
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¿Qué le hace una mancha más al tigre?
Isidoro Blaisten, El revés de los refranes.
¿A quién se le ocurre vivir a orillas de este río de sueñera y de barro, habitado por sirenas y endriagos que ahora para colmo huele a asado arrebatado? Primero la nieve, después la tromba marina, ahora esto. ¿Hace falta otra señal para correr a los botes salvavidas?
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Isa
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4/17/2008
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Chocolate por la noticia: La vida no es justa
La ruptura del pacto ficcional es un tema que me divierte como consumidora y que me tienta como analista, pero no llego, lo acaricio apenas con la yema de los dedos y ya está un poquito más allá... ¿Por qué la misma semana en que se me ocurre hacerme la graciosa con apenitas una emergencia de ese juguete increíble, tengo que enterarme de que 15 días antes Casciari publicaba esto? Háganme el favor (háganse el favor) y vayan a leerlo a él.
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Isa
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4/14/2008
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Tomate un vino y olvidate
La vuelta de la sección: ¡Péguele a Luis Hermida! Esta vez sólo para destacar un interesante detalle de su última columna en el blog de Clarín sobre publicidad (llamado, en un derroche creativo, "Publicidad").
Hermida comenta la campaña de Jumbo Mundo Vino 08. Ante todo, resulta interesante que un experto encuentre sorprendente que una marca fuerte publicite un evento que dura "sólo dos semanas". (Por favor, alguien que tenga la bondad de ir avisándole a Nike que suspenda ya mismo sus avisos sobre los 10K.)
Siempre me tienta jugar a desmontar prolijamente sus pseudoargumentos, pero hoy no tengo ganas ni tiempo. (Salvo, claro, que Clarín decida pagarme un sueldo para publicar un blog con contraargumentaciones a los artículos de Hermida. Se me ocurre que podría llamarse "Contraargumentaciones a los artículos de Hermida", pero no se si no es muy jugado, a lo mejor no se va a entender...)
Sólo quiero destacar que la campaña, de una pelotudez siempre antes vista, pretende sostener que un hombre puede suplir con un supuesto "saber" de vinos su falta de a)talento artístico, b)voz de hombre o c)rostro simétrico.
Toda la campaña reposa en la más absurda y rancia misoginia: los machos saben de vinos, las minitas se limitan a escucharlos con embelezo. Como si el punto de partida no fuera ya bastante imbécil, cada pieza explora el agravante del juego de seducción entre hombres "normales" y mujeres decididamente bellas. El primero "pinta como un nene" pero, ojo, sabe que el pescado va muy bien con un chardonnay (aprovechen para tomar apuntes, eh). El segundo tiene una insufrible (y fingida) voz de pito, pero describe en un tinto "notas de berries" (perdonen una nueva emergencia de mi escencia políticamente incorrecta de chica moderna, pero a mí un tipo de voz aflautada que se entretiene usando la palabra "berries" no sólo no me seduce sino que corro a presentárselo a "Pochi", mi coiffeur).
La peor es, por supuesto, la que Hermida elige para ilustrar su post. En ella no sólo falla el concepto, falla toda su ejecución. Inicialmente, porque es el único de los tres hombres que argumenta, de un modo absolutamente estereotipado, claro, pero desde un cierto "saber". En segundo lugar, porque este hombre tiene voz de hombre (agradable, por cierto), está vestido de manera prolija y "elegante" y se acerca a la muchacha en cuestión con un gesto atento para servirle un poco más del mentado vino. ¿Qué le falta a este hombre? Aparentemente la vida le negó un rostro "simétrico".
El diccionario del Word (que tanto ignora) reconoce en el acto el desplazamiento semántico entre simetría, armonía y belleza. No así la Real Academia, que define simetría como "correspondencia exacta en forma, tamaño y posición de las partes de un todo." El rostro de ese hombre es perfectamente simétrico (y me atrevo a adentrarme en materia absolutamente opinable: incluso no deja de ser "bello"), sólo no lo sería si fuera tuerto, hemiplégico o Ambosio Vollard. No alcanza con peinarlo con una estúpida raya a la izquierda.
La culpa es de la naturalización de la perspectiva matemática del Renacimiento, claro. Pero no hay que pedirle historia del arte al olmo publicitario. Ni al experto, que concluye: "El perfil humorístico de la propuesta resulta tan claro como su eficacia." La probada eficacia del vetusto chiste machista, pero pretendidamente feminista:
"-¿Qué es más importante, ser inteligente o ser linda?
-Ser linda, por supuesto. Porque de hombres estúpidos está lleno, pero ciegos, ¿cuántos conocés?"
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Isa
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4/13/2008
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Etiquetas: Consumiendo industria cultural, La Verdad- la Razón y la Justicia
Yo me quiero casar, ¿y usted?
Ya era bastante patético ir dejando un caminito de migajas de la propia “excepcionalidad” (y dios de dios, qué poco excepcionales somos las mujeres de este sector), esperando un elegido que lograra seguirlo exitosamente sin caer en garras de alguna bruja (que siempre se parece más a alguna de las hermanas Halliwell que a las Whicked sisters (si alguien todavía duda de que Shakespeare era puto*, basta este botón para rastrear su opinión del “segundo sexo”)**.
Ya era bastante patético, decía. Ahora, construir todo un blog al respecto me parece extremadamente sintomático. Un síntoma de la decadencia de la especie, claro. Y no precisamente por los blogs en sí o sus autoras, sino más bien por las cándidas lectoras y sus empáticos comentarios.
Hace tiempo (y en otro blog) me reía por no llorar de las mujeres que le dejaban consejos a la “autora” del blog de Sedal Verano Intense (una clarísima acción de marketing pero con impecable verosímil para su target).
Estos nuevos blogs llevan las cosas todavía más allá: cargan el efecto verosimilizador ya no en el formato blog sino en la constitución de un perfil “perdedoramente cool”. Esos motivos de la depresión del domingo comiendo pizza fría y maní con chocolate viendo comedias románticas en dvd, esas menciones al “suplicio” de la depilación o la dificultad para conseguir “ese vestidito en tu talle” o de la relación patológica con mamá impactan por su efecto de “realidad”. El problema es que cumplen al 150% la expectativa del verosímil social y por eso, en una lectura apenas más atenta, se le ven todas las costuras.
Los dos casos paradigmáticos son bien distintos pero funcionan en espejo: las dos son periodistas de treintaypico con una prolija construcción de “torpe, traste, testaruda”***, pero con una diferencia fundamental: una se presenta con seudónimo, la otra pone su foto y su nombre real. Cada blog por separado construye este aparente efecto- verdad. Los dos juntos retroalimentan su efecto-prefabricado. La verdad del anonimato y la de la mención de responsabilidad. La mentira del relato y la trama y la de las ínfulas del estilo “escritora maldita”. Para mi gusto, hay más verdad en sus mentiras que en su torpe construcción de realidad.
Creo que la mayor incomodidad reside en que ninguna de las narradoras es una adolescente contrariada que adeuda “Oraciones subordinadas” y “Ortografía elemental II”. No, no. El problema parece ser justamente ese. Son blogs aceptablemente escritos que no soportan una tirada de 25 ejemplares en un formato plenamente de ficción. El halo de misterio e intriga que le otorga su coqueteo con la “realidad” parecen estar detrás de la fascinación. “Oh, mirá, esha es brishante como sho y también está sola”.
Mi amiga R. sostiene que algunas cosas son tan feas que son lindas. Este es un caso similar. Estas chicas son tan extraordinarias e inteligentes que les sale estupendamente ser tremendas idiotas.
Entre tanta verdad, lo verdaderamente increíble es que este fenómeno tiene su reverso masculino. Tenemos en esta esquina un muchacho escritor que publica con seudónimo pero que aporta todos los datos para conectar su yo virtual con un señor real que edita libros y se saca absurdas fotos grupales en un importante suplemento cultural. Él no tiene sueldo en dólares, es cierto, pero es inteligente, sensible, se enorgullece de sus ojos verdes, sus valores gallardos y su handicap para coger****. Lo rescato porque me permite reivindicar un poco al género (al gender, pero también al genre). Resulta que no es que las mujeres somos boludas, ¡es un gesto de comunión con la idiotez de nuestra generación!
“El problema no es que mientas, el problema es que te creo”, dice un célebre pensador contemporáneo. Quizá algo de eso anda pululando por aquí. Algo está sucediendo con el pacto ficcional por delante de nuestras narices mientras estamos demasiado ocupados leyendo blogs.
*Ay, sí, las chicas de hoy somos políticamente incorrectas, ¿no es fenomenal?
**Miren, miren, soy re interesante, cito cuentos populares, series de Sony, el argumento de Macbeth y a Simone de Beauvoir en el mismo párrafo. ¡Conmovedor!
*** Uy, otra vez. No es mi culpa, ¡es la posmodernidad!
**** Véase *.
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Isa
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4/09/2008
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