La vida te da sorpresas

-Últimamente este blog sólo se nutre de ínfimas anécdotas de miembros de mi familia. Para hacer honor a la tendencia, anuncio públicamente que llegué tarde (muy) del trabajo y por primera vez en no menos de 6 meses, había olorcito a comida. ¡¡¡Qué placer, dios de dios!!!

-Esperando el subte A en la estación Sáenz Peña la literatura me aportó una explicación inesperada sobre la secta de conjurados con la que comparto cenas semanales desde hace más de cinco años.


-Por motivos larguísimos de explicar estoy inventado la lista de términos que pretende ordenar mi pequeño universo laboral. Y me está gustando el vértigo de esta vida de demiurgo de arrabal.


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